Pesar en la iglesia católica por suicidio de sacerdote investigado por presunto abuso sexual

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El Administrador Apostólico de Puerto Montt, Ricardo Morales, lamentó la muerte de un sacerdote investigado por presuntos abusos sexuales en la comuna de Calbuco.

Francisco Nuñez, de 50 años, tomó la drástica decisión de quitarse la vida, en su domicilio y tras pasar 20 horas, fue encontrado por familiares. En esa misma línea, señalaron que en un cajón de la habitación donde estaba el cuerpo, encontraron una misiva de despedida. Fue párroco en la parroquia San Miguel Arcángel entre el 22 de marzo de 2009 y el 3 de marzo de 2018. El cura sufrió un ataque con un cuchillo mientras oficiaba una misa el 18 de junio de 2010.

El comisario de la unidad especializada de la PDI, Franco Cárdenas, quien estuvo a cargo del procedimiento en el sector de Mirasol, comentó que el sacerdote presentaba lesiones con arma cortante en sus brazos, propias de un suicidio.

Núñez era indagado por el fiscal designado, Marcelo Maldonado, por el presunto abuso sexual cometido contra un menor en  Calbuco y fue separado de sus funciones religiosas en 2018 por instrucción de Ricardo Morales

Por su parte el arzobispado de Puerto Montt, a través de un comunicado emitido por Morales, se refirió al hecho con sentidas palabras.

“A la familia del presbítero Francisco Núñez Calisto, y a las comunidades de la Iglesia arquidiocesana de Puerto Montt.

Con profundo impacto me he enterado del fallecimiento de Francisco y de las extremadamente dolorosas circunstancias de su muerte.

Les escribo desde el corazón de un hermano, que al acompañar el caminar de esta Iglesia empieza a amarla y a sentir con ella. Me he estremecido durante estos meses al conocer el dolor que muchas personas han vivido, en diversas circunstancias. Me estremece hoy, de un modo singular, que un hermano sacerdote haya llegado a vivir una angustia a tal límite.

Es comprensible que en situaciones de esta naturaleza nos invadan preguntas y cuestionamientos. Con humildad, les invito a que hagamos lo que Cristo haría en nuestro lugar. No condenaría ni reprocharía. No adelantaría juicios ni buscaría responsables.

Hay quienes sufren hoy en primera persona la partida de Francisco: su familia y sus amigos más cercanos. A su lado está hoy el Señor, acompañando y ofreciendo consuelo y esperanza, fuente de serenidad y de paz.

Por cada uno de los sacerdotes, diáconos y consagrados de esta Iglesia puertomonttina, para que este momento de dolor nos ayude a fortalecer nuestros lazos de fraternidad para ser lo que Dios quiere hoy de su Iglesia: comunidad al servicio de las personas, especialmente de las más vulnerables, comunidad de verdad y justicia, de amor de paz”, concluyó Ricardo Morales Galindo, Administrador Apostólico.

Los restos del sacerdote son velados en Punta Asencio en Lleguimán, comuna de Hualaihué y su funeral será este lunes.

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